
El tipo de interés de una hipoteca determina una parte importante del coste de financiar la compra de una vivienda. Además del capital solicitado y del plazo para devolverlo, conviene entender si el préstamo tiene un interés fijo, variable o mixto, cómo se calcula la cuota y qué ocurre cuando cambian los índices de referencia.
Elegir una hipoteca únicamente por el interés anunciado puede llevar a conclusiones equivocadas: las comisiones, los seguros, las bonificaciones y la duración del préstamo también influyen en su coste total. En esta guía explicamos las diferencias y qué cuestiones deben revisarse antes de firmar o modificar un préstamo hipotecario.
Las modalidades más habituales de préstamos hipotecarios para vivienda se diferencian por cómo se determina el interés a lo largo del contrato:
Para conocer otras modalidades jurídicas y comerciales de financiación, puede consultar nuestra guía sobre tipos de hipotecas.
En una hipoteca fija, el tipo de interés no depende de las variaciones del euríbor. Si el préstamo se amortiza mediante cuotas constantes y no se producen cambios contractuales, las mensualidades de capital e intereses se mantienen estables. Los seguros y otros gastos asociados pueden variar aunque el interés sea fijo.
Esta modalidad facilita la planificación de los pagos, pero no debe considerarse siempre la más barata: su conveniencia depende del interés ofrecido, el plazo, las comisiones y las alternativas disponibles.
En una hipoteca variable, el interés aplicable se determina normalmente sumando un índice de referencia y un diferencial. Por ejemplo, si el euríbor aplicable a la revisión fuese del 2 % y el diferencial pactado del 0,80 %, el tipo nominal resultante sería del 2,80 % anual. Es un ejemplo ilustrativo, no una cotización actual.
Cuando el índice sube, el interés aplicable puede aumentar y, en un préstamo con cuota revisable, elevar el pago periódico. Si baja, la cuota puede reducirse, siempre de acuerdo con el sistema de amortización y los términos de la escritura. Un tipo variable no es por sí mismo más seguro que uno fijo: implica incertidumbre sobre los pagos futuros.
Una hipoteca mixta aplica inicialmente un tipo fijo durante el período acordado y, después, un interés variable referenciado al índice y diferencial previstos en el contrato. Es importante revisar cuánto dura la etapa fija, cuál será el diferencial posterior y qué costes existen si se quiere modificar o amortizar anticipadamente el préstamo.
El euríbor es un índice de referencia del mercado monetario en euros. Su administrador es el European Money Markets Institute (EMMI), que utiliza una metodología híbrida basada principalmente en operaciones reales de financiación mayorista sin garantías y, cuando resulta necesario, otros datos y métodos previstos en su metodología.
En España, el euríbor a doce meses es una de las referencias más utilizadas en hipotecas variables. El Banco de España publica los valores oficiales mensuales de referencia hipotecaria. Por tanto, no es correcto afirmar que el Banco de España calcule por sí mismo el euríbor ni describir el índice como una simple media de los intereses ofrecidos por cincuenta bancos.
La revisión de una hipoteca variable suele ser anual o semestral, aunque debe comprobarse la frecuencia pactada en la escritura. No significa que el préstamo cambie de cuota todos los meses por el hecho de que el euríbor se publique mensualmente.
Para realizar la revisión hay que comprobar:
Una diferencia entre la cuota que comunica el banco y la que resulta de la escritura puede justificar una revisión documental del cálculo.
En un préstamo con sistema de amortización francés, habitual en España, la cuota se obtiene a partir del capital pendiente, el interés correspondiente al período y el número de pagos restantes. Cada cuota incluye una parte destinada a intereses y otra a devolver capital; la proporción cambia con el tiempo.
Para comprobar una revisión, no basta con multiplicar el capital pendiente por el euríbor: también se necesita el diferencial, la periodicidad de pago y el plazo de amortización restante. Antes de firmar, resulta útil simular cuotas con varios escenarios de interés, incluidas posibles subidas.
El tipo de interés nominal (TIN) expresa el interés aplicado al capital conforme a las condiciones del préstamo. La tasa anual equivalente (TAE) es un indicador más amplio que permite comparar el coste de distintas ofertas teniendo en cuenta los conceptos y supuestos de cálculo legalmente previstos.
Al comparar dos hipotecas no conviene fijarse solamente en el TIN o en el diferencial. También hay que revisar la TAE, la cuota, el plazo, los pagos totales esperados y el coste de los productos necesarios para mantener determinadas bonificaciones. En las hipotecas variables, la TAE se calcula utilizando hipótesis que no permiten conocer con certeza los tipos futuros.
Algunas ofertas incluyen bonificaciones del interés hipotecario si se cumplen determinadas condiciones, como domiciliar ingresos o contratar productos adicionales. Un diferencial menor puede resultar interesante, pero el ahorro debe compararse con el precio de los seguros y servicios asociados.
La Ley 5/2019 establece reglas específicas para las ventas vinculadas y combinadas en préstamos sujetos a su ámbito. No es correcto afirmar que las entidades puedan imponer libremente cualquier producto: existen prohibiciones, excepciones y obligaciones de información. Antes de contratar es necesario distinguir entre productos exigibles legalmente en ciertos supuestos, productos ofrecidos conjuntamente y servicios que dan derecho a una bonificación.
Si considera que una condición del préstamo no fue explicada de forma transparente, puede consultar nuestra página sobre reclamación por cláusulas abusivas.
No existe una modalidad universalmente más favorable. La elección depende de la estabilidad de ingresos, el ahorro disponible, la duración prevista del préstamo y la capacidad de soportar incrementos de cuota. También importa el coste total de cada oferta y no solamente el interés inicial.
Antes de contratar, nuestro servicio de asesoramiento sobre hipotecas permite revisar las condiciones financieras y jurídicas, la documentación precontractual y las obligaciones asumidas.
Puede estudiarse la modificación del interés mediante una novación con la entidad actual o una subrogación a otra entidad, de acuerdo con los requisitos, costes y condiciones aplicables. El cambio no es automático ni necesariamente rentable en todos los casos.
Para valorar estas posibilidades, consulte nuestra información sobre refinanciación hipotecaria.
Existen valores diarios del euríbor y referencias oficiales mensuales. Para la revisión de una hipoteca se utiliza el índice y el período de referencia establecidos en la escritura, no necesariamente el valor del día de la revisión.
No necesariamente. La cuota se actualiza conforme a la fecha de revisión del contrato y al índice que corresponda aplicar. La reducción también depende del diferencial, del capital pendiente y de las demás condiciones pactadas.
El efecto sobre el interés depende de la suma del índice y el diferencial y de la normativa y las cláusulas aplicables al préstamo. No debe presumirse que un índice negativo elimina la obligación de pagar capital ni que el banco tenga que abonar intereses al prestatario.
La TAE es útil para comparar ofertas calculadas bajo hipótesis comparables, pero también conviene estudiar posibles cambios de tipos, productos asociados, comisiones, plazo de devolución y capacidad de pago.
Si los recibos no se corresponden con las condiciones de la escritura, puede solicitarse una explicación del cálculo y analizar si existe una cantidad indebidamente cobrada. El resultado dependerá de la documentación y de las circunstancias del préstamo.
En Garnez Abogados estudiamos las condiciones de préstamos hipotecarios para ayudar a interpretar el tipo de interés, la revisión del euríbor, las bonificaciones y los efectos de una posible modificación contractual. Cada caso requiere examinar la escritura y la documentación bancaria concreta.
Si necesita revisar el interés aplicado a su préstamo o comprender una oferta antes de firmarla, puede contactar con nuestro despacho en Madrid.